viernes, 12 de mayo de 2017

NADIE ES POSEEDOR DE NADIE

A veces nos cuesta compartir, y no hablo de las cosas materiales, esas seguramente estemos casi todos dispuestos a compartirlas, incluso a darlas sin reparo...pero es más difícil cuando se trata de relaciones, de personas, de sentimientos...queremos "poseer" a la otra persona, como si de otro bien más, se tratase... pero debemos pensar que nuestras almas son libres y nuestros corazones también, no pertenecen a nadie, casi ni a nosotros mismos.

La posesión de las personas solo conlleva sufrimiento, peleas, incluso malos tratos, porque hay quienes son tan egoístas, que no quieren compartir “ese bien preciado” con los demás, cuando todos somos uno y la mayor riqueza es compartir lo que uno es, lo que uno piensa, lo que uno siente...con los demás, para aprender, para evolucionar, para alegrar el alma. 

Todos aprendemos de todos y todos somos libres de volar a donde nuestras alas nos lleven...

NADIE ES POSEEDOR DE NADIE. La mayor muestra de amor es dejar siempre las puertas abiertas y dar suficientes
motivos para quedarse.


Myriam Cobos
Fotografía propiedad de Myriam Cobos


martes, 9 de mayo de 2017

LA ENVIDIA

Creo que las competencias entre las personas son absurdas, porque nos distancian de los demás y nos dañan a nosotros mismo. Deberíamos ver los logros de los demás y sus dones como algo que nos enriquece, que nos complementa, que nos hace ser distintos y especiales.

Si además la otra persona es un amigo o un ser querido, deberíamos alegrarnos de su suerte y de sus éxitos, pero ya sabéis, queridos amigos, que esto no es así.

La envidia causa más muertes que las bombas, la envidia corroe y mata la voluntad, porque quien envidia no vive su vida y además hace daño, mucho daño a la persona que envidia y a sí mismo.

La envidia es uno de los peores defectos del ser humano, porque además es sigilosa, no se ve venir, casi siempre es arpía que en silencio va tejiendo una tela que hace distorsionar la realidad, hay miles de ejemplos de actos bárbaros cometidos por envidia, entre amigos, vecinos, compañeros, hermanos…ya lo muestra la Biblia como uno de los primeros pecados y casi el más grave, la envidia entre Caín y Abel, pues esto, hoy en día, se sigue dando.

Cuántas familias hay separadas y enfrentadas por la envidia, esa envidia que es la peor, la de los hermanos, rivalidades que se alargan en el tiempo, que vienen desde la infancia y que degeneran en la madurez en luchas por herencias etc. y que acaban casi siempre en la falta de relación, lo que se suele decir: sin hablarse.

La envidia en el trabajo, sea cual sea la profesión y en cualquier ámbito. Es muy triste ver cómo las personas que deberían colaborar juntas para sacar un trabajo adelante en armonía, están peleando e intentando ponerse la zancadilla a cada momento. 
Esto crea unas tensiones a veces insoportables, porque se repiten cada día y van minando el ánimo tanto del envidioso como del envidiado, hay veces que la situación es tan insostenible que alguno de los dos tiene que renunciar al trabajo, aquel trabajo que le costó tanto conseguir y con el que se sentía a gusto, y que ahora se convierte en un infierno, en una lucha constante que muchos no soportan y caen hasta en grandes depresiones.

Pero también está la envidia entre amigos, aquellos que por delante te sonríen y te felicitan, te dan palmaditas en la espalda,  y por detrás van tejiendo una maraña para desprestigiarte, en los que la falsedad y la hipocresía se instala, y que muchas veces hace que nos preguntemos: “¿Con amigos así quién quiere enemigos?”.

Si cambiásemos la perspectiva de las cosas el mundo sería más feliz, nos liberaríamos de la envidia, que es una pesada carga.

Cada uno nacemos con unos dones, con unas capacidades, con unas características intrínsecas que no son transferibles, y en vez de estar alegres y agradecidos por los dones que tenemos, nos dedicamos a mirar lo que no tenemos, y que otros, puede que tengan.

Como  ejemplo, para que se entienda, si ves un cantante de ópera con una voz extraordinaria, no debes envidiarle, pues nació con ese don y además lo trabajó duro, ¿Qué ganaríamos con envidiarlo? Absolutamente nada, o lo que es peor un enfado y un mal rato.

Lo que debemos hacer es disfrutarlo, disfrutar de su voz y alegrarnos de que nos transmita tanta belleza.

Así cada cual tiene sus dones y sus capacidades, no debemos mirar lo que nos falta, sino lo que tenemos, y alegrarnos porque nos fue concedido para aprovecharlo y disfrutarlo.

Se nos dio una vida, un cuerpo, una mente, un espíritu…para que hagamos con él la obra más bonita que podamos, no lo enturbiemos con pensamientos que no llevan más que a la desesperación.

La envidia te esclaviza, libérate de la envidia, que es como descargarte de un saco de piedras, cada cual es único y todos tenemos nuestras cosas buenas y malas, pero son: nuestras cosas. 

Pretender ser lo que no somos no lleva a ninguna parte.

También es cierto que la sociedad no ayuda nada, pues la publicidad y el consumismo nos indica que debemos poseer lo que el otro tiene, tener más que los demás, y no solo en lo material, sino también en lo intelectual, querer saber más o aparentar saber más, en lo espiritual querer hacer más terapias que nadie, contactar con más seres divinos que nadie…

En todos los ámbitos está presente la envidia, y el querer sobresalir por encima de los demás, cuando todos somos únicos y por mucho que queramos nunca vamos a ser otro, para eso tendríamos que nacer de nuevo, y aun así, seguiríamos llevando impreso en nuestra alma ciertas características que no cambiarían con el tiempo.

La vida es corta, no debemos malgastarla en querer vivir la vida de los demás, estaremos muriendo a nuestra propia vida. Disfruta cada día de lo que tienes, de lo que eres, de lo que te regalaron, y haz el mejor uso de ello que puedas. Nadie te exige que seas más, salvo tú mismo.

Somos los peores jueces, nosotros mismos. 
Nos ponemos el nivel de exigencia tan alto, que no podemos llegar y además nos asfixiamos en el intento. Disfruta de cada día, de cada momento, de cada segundo…disfruta del camino, y piensa también, que tienes derecho a equivocarte, a fallar, a ser, en definitiva, humano.

¡Libérate de la envidia! ¡Vive y deja vivir! Y tu vida será mucho más tranquila y mucho más feliz.

Myriam Cobos


domingo, 7 de mayo de 2017

CAMBIAR EL MUNDO

Hace muchos años, casi desde que tengo uso de razón,  que tengo el deseo de que el mundo cambie, que se transforme en un mundo más justo y amoroso.
Creeréis que es utópico, pero a pesar de lo que os voy a contar, lo sigo creyendo. 

Sigo confiando, en que eso, puede ser posible, por ello, hace ya mucho tiempo, comencé a reunirme con personas, que se suponía, que también querían hacerlo, pensando que la unión hace la fuerza y que entre todos seríamos capaces, por lo menos, de cambiar algo.

Fui de grupo en grupo, de actividad en actividad, de asociación en asociación…durante años, pero me di cuenta, de que sólo eran reuniones para hablar, palabras vanas, lo que se suele decir “hablar por hablar”...para quejarse o para liberar cada cual su ego o lavar su conciencia…pensando, que con esa reunión, de una hora a la semana, o al mes o al año…harían algo para cambiar el mundo.

Después de ese ímpetu demostrado en el local de turno, después de esa fraternidad demostrada en aquellos álgidos momentos…cada cual a su casa, incluso si te encontrabas por la calle, cualquier otro día, rehusaban incluso saludarte, y si podían, se cambiaban de acera, cosa que, por supuesto, yo no entendía…

Llegué a la conclusión de que hay que hablar menos y hacer más, que un corazón solitario con coraje, es más útil que mil corazones cobardes hablando en un local durante horas, que mil corazones valientes y decididos, aunque no se conozcan entre sí, haciendo cada cual su parte, son más efectivos, porque si no pueden cambiar de golpe todo el mundo, al menos serán capaces de cambiar su mundo y el de quienes les rodean.

Que un viaje de mil millas comienza con un solo paso, y que no debemos esperar a nadie para darlo, que el camino lo debemos recorrer nosotros solos, y que podemos ir allanándolo, para que los que vengan detrás tropiecen un poco menos.

Deseo, fervientemente, que nunca me falten las fuerzas y el coraje, para dar ese primer paso y para seguir intentándolo.
Mi máxima: ¡Siempre de pie, de frente y hacia delante...!


Myriam Cobos  


sábado, 6 de mayo de 2017

LA INTELIGENCIA

La inteligencia se confunde a veces en nuestra sociedad, se dice o se cree que una persona es muy inteligente cuantos más términos técnicos utilice en su lenguaje o cuanto más científico, matemático, cuadriculado e ininteligible sea lo que dice o lo que escribe.

Lo que hace pensar erróneamente, que las personas que no ponemos límites y utilizamos mucho más la imaginación y la percepción, la intuición, el sentimiento, la inteligencia emocional etc. seamos consideradas menos inteligentes.

Por si alguien tiene duda, aquí están las definiciones de inteligencia, en las que no he encontrado, por ningún lado, que consista en saber muchos términos matemáticos o científicos...lo cual viene a decir que: una persona puede ser muy inteligente aunque no sepa resolver una ecuación de segundo grado...

Según la R.A.E: INTELIGENCIA:
1. Capacidad de entender o comprender.
2. Capacidad de resolver problemas.
3. Conocimiento, comprensión, acto de entender.
4.  Sentido en que se puede tomar una proposición, un dicho o una expresión.
5.  Habilidad, destreza y experiencia.
6.  Trato y correspondencia secreta de dos o más personas o naciones entre sí.
7.  Sustancia puramente espiritual.

Según la WIKIPEDIA: La inteligencia es la capacidad de pensar, entender, asimilar, elaborar información y emplear el uso de la lógica. 

El Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española define la inteligencia, entre otras acepciones, como la «capacidad para entender o comprender» y como la «capacidad para resolver problemas». 

La inteligencia también está ligada a otras funciones mentales como la percepción o capacidad de recibir información, y la memoria, o capacidad de almacenarla.

Cada cual, que saque sus propias conclusiones.

Myriam Cobos



ENTRE DOS MUNDOS

EL AMOR Y LA MAGIA SE ENCUENTRAN EN CUALQUIER PARTE...SOLO HAY QUE TENER LOS OJOS BIEN ABIERTOS Y...DISFRUTAR DEL PAISAJE...

Caminar entre los mundos, el Terrenal y el  Espiritual...es como andar constantemente sobre la cuerda floja...no sabes en qué momento vas a caer...pero tienes la esperanza, de que en ese preciso momento, se desplieguen tus alas...

Encontrar el equilibrio es lo difícil, siendo una persona espiritual, si te centras tan solo en lo terrenal, a tu alma le faltará algo y la tristeza se apoderará rápidamente de ti.

Si estás sólo en lo espiritual, no serás consciente de lo que ocurre en el mundo y a tu alrededor, no verás quién necesita realmente tu ayuda, por tanto, debes encontrar ese equilibrio, para estar aquí y allá, y abarcar la amplitud de espacios.


Myriam Cobos


NO TE DEJES MANIPULAR

No te dejes manipular por la imagen. Las imágenes son totalmente manipulables, crean una realidad que no existe, es una forma subliminal de manipularnos.

Incluso pensando en la frase que dice que: “una imagen vale más que mil palabras”, están intentando decirnos que la palabra no tiene poder. 

Las palabras parten de la esencia de quien las pronuncia, las palabras que se escriben en los libros, en los textos, en los mensajes, en los poemas… las palabras que se dicen al oído, las palabras de amor, de comprensión, de apoyo, de cariño…llegan al corazón.

Sólo la imagen puede ser manipulada y cambiada a placer, para provocar una u otra reacción en los seres humanos. Los sentimientos no se pueden manipular fácilmente.

Pueden entrar en la tecnología, incluso en la mente de las personas, pero no pueden acceder a su corazón y a su alma, porque eso no se ve, sólo se siente. 

Por eso, quieren que no sintamos, sólo que veamos con los ojos físicos, la realidad que en cada momento les interese mostrar.

Nuestra humanidad está siendo atacada y manipulada vilmente, a través de la imagen. Rebélate contra esta manipulación, cierra los ojos y aprende a VER  con los ojos del corazón, aprende a sentir.


Myriam Cobos



viernes, 5 de mayo de 2017

LA NATURALEZA ES EQUILIBRIO PERFECTO

Decía un profesor de Taichí que: "Cuanto más nos acercamos a la Naturaleza, más nos alejamos del concepto del bien y el mal".

Porque la Naturaleza es equilibrio, es el equilibrio perfecto, todo es, como tiene que ser, en el momento adecuado, de la forma oportuna, sin principio, ni final...todo en un ciclo, el ciclo de la vida...todo es perfecto.

La Naturaleza carece de estados inmutables, todo cambia, nada permanece...nosotros somos Naturaleza viva, por tanto negarse al cambio es ir contra nuestra propia vida, contra nuestro propio desarrollo como ser humano.

Debemos estar dispuestos al cambio, a florecer cada primavera y a deshojarnos cada otoño, pues quien intente permanecer inmutable en el mismo sitio, habrá muerto anticipadamente.


Myriam Cobos